11 de febrero de 2010

Ingenuo entre ingenuos

Aún puedo ver esos recuerdos, simultáneos, instantáneos. Todos estampándose dentro de mi mente, unos contra otros, una orgía plástica justo antes de acostarme en mi cama. Mi cama. Merezco una cama, entonces. Debe ser, porque la tengo. ¿No? Al día siguiente, la mayoría de las veces, me levanto a hacer algo productivo. Trabajar para la máquina de hacer dinero capitalista. Donde los pobres no tienen para comer si no me acerco a darles una moneda, o quizá tienen más que yo, y tan sólo son beneficiados por una cultura donde la misericordiosa corrupción es amigable.

Lo tengo todo. Todo lo que necesito, al menos. Tengo, por ahora, trabajo, dinero, amigos, algo productivo que hacer en mis ratos libres, excepto quizá este en el que escribo, la soledad que mi inconsciente pide. Tengo presiones a las cuales me puedo dar el lujo de renunciar. ¿Y que? ¿Donde queda la maldita felicidad que me dijeron en el kinder que existe? ¿Donde está esa puta arrastrada a la cual me puedo follar todos los días para sentirme lleno de vida? Alguna vez me la imaginé como una de las musas, una ex-novia de Sueño, el personaje de Gaiman. Coges y escribes. Todo fuera como eso.

Aún puedo ver esos recuerdos, simultáneos, instantáneos. Todos originados en mis sueños, presentes antes de levantarme. De un tiempo acá, todos los días recuerdo mi cuerpo colgando de un bastidor de clóset, o envuelto en una parda mancha seca de sangre, o con un precioso agujero quemado en mi pecho, debido a un disparo a quemarropa proveniente de mi misma mano. Todos los días recuerdo que en mis sueños, tuve el suicidio más satisfactorio que pude haber imaginado. Debo admitirlo, nada originales, pero bastante drásticos y efectivos.

Y, al menos por hoy, Agripa se ha adueñado de mis ideas. Particularmente, uno de sus Tropos, el que dice que la aceptación de la verdad es, en sí, un desacierto. Asumir que mi amada Muerte es una hermosa mujer que me seduce, y me invita al gran final, en el momento más apropiado. ¿Y que tal si tan sólo es un alma maldita que se llevó un trozo de mi ser, y lo devoró como un chocolate, dejando impregnado de ella ese enorme hueco que no he podido sellar?

¿Y que tal si tan sólo es un ser terrenal que, incapaz de terminarme, deja que la incertidumbre haga lo suyo?

¿Y que tal si tan sólo es el hecho de que no tengo un iPad?

¿Puede ser tan deleznable, o tan justificable, en una persona, desear a alguien de la misma manera en que deseas un artilugio de producción masiva? No por que quiera el iPad. Aborrezco el aparato. A lo que voy es, ¿Ambas son materiales, no? ¿Persona y cosa? Quisiera pensar que así es. Quisiera pensar que es así de banal la vida. Porque de serlo, puedo acabar con el vacío de mi alma comprando el artilugio de moda, y cambiarlo cuando no sea suficiente. ¿Estas llorando? ¡Conectate a internet! ¿Te sientes triste? ¡Compra tiempo aire! ¿Estas fastidiado de tu entorno? ¡Saca tus audífonos! ¿No te gusta Britney? ¡Anda, existe Lady Gaga! ¿Morenas? ¡Pues Beyonce! ¿No encuentras en que gastar tu vida? ¡Regálasela a una multinacional!

No tengo el valor de suicidarme. Lo sé, lo he intentado. No tengo la intención de hacerlo. Hay mucho que hacer por aquí antes de eso. Pero si mi amada Muerte es una mera jugarreta de mi mente, desesperada por algo de hermosura en donde no puede encontrarla, entonces la belleza no existe. No tiene sentido que luche por ella. El capitalismo será el castigo adecuado a mi incredulidad. Es muy simple. Si quiero dejar de sentir vacío, debo dejar de pensar en él. A costa de acrecentarlo.

Quizá entonces, cuando me de cuenta, me anime a tomar el cuchillo, clavarlo en mi abdomen y darle vuelta, para que jamás cierre.

 

Cut to see how much I bleed (Wumpscut)

9 comentarios:

  1. Paso a saludarte Al, arriba el ánimo
    Lo peor de todo es que esos sentimientos autodestructivos que están en tu relato quizás sean el resultado de la sociedad capitalista donde no se valora la vida ni propia ni de los demás.
    Te dejo un abrazo

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  2. Ps sabes... comparto muchas de tus opiniones con respecto a la sociedad en ke vivimos y nuestro comoportamiento frente a esta u.u.

    Pero nose.. nunca eh compartido el desde de suicidio... aunque quién sabe.

    Saludos

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  3. no sabes lo impactada que estoy... me dejaste con la boca abierta no exagero pero que hermosas frases

    Si quiero dejar de sentir vacío, debo dejar de pensar en él.

    quiza sea por que me siento asi en estos momentos pero lo que escribiste me queda perfecto valla que remueves sensaciones...

    M e hacia falta leerte

    saludos

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  4. He regresado de mis vacaciones. Me estoy haciendo el tiempo para leerlos a todos y pasar a saludar!
    Qué bueno es volver!
    Un beso!
    Literata

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  5. lo bueno q en mi kinder no eran tan gachos como para mentir de ese modo

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  6. A que te refieres, Adrian?

    :)

    Holy shit

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  7. Ufff. No se que decirte. La felicidad y otros químicos cerebrales… te mueves por grandes preguntas, una cosa es disfrutar lo que uno hace, pero otra es un estado permanente de felicidad, es muy difícil opinar en esto pues depende del carácter y temperamento de cada uno, no obstante es un tema actual y vigente. Un abrazo roger

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  8. Creo que todos necesitamos justificar o validar o proyectar nuestra existencia en algo, sea una religión, una institución, una doctrina etc
    Y eso por supuesto no es cuestionable. El camino a la verdad no es univoco, todos tenemos uno determinado por nuestra cultura o sensibilidad. Ahora cuando esa verdad se torna absolutista e intolerante, se transforma en un dogma sesgado que se autojustifica en la posesión de una verdad absoluta, es muy distinto. Ahi toma en nombre de cruzadas, guerras santas, inquisiones, campos de concentración, en fin.

    Y no, no me molesta tu comentario al contrario, siempre es sana la divergencia de opiniones.

    Que estés muy bien y gracias.

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  9. digo q en mi kinder nunca nos hablaron de felicidad

    hablaban de colores y animales principalmente

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Sea usted libre de escribir lo que quiera en este espacio. No busco que mis lineas le gusten, sino que remuevan sus sensaciones...