13 de abril de 2014

Juglar


Hoy voy a cantar una historia,
la historia de tu encanto, aquel que asoma de tus ojos
como una metralla de avispas
tomándome por su enemigo,
hinchándome el alma, tornándome rojo,
asfixiando mi cordura sin derecho a agonía.

Voy a cantar la historia
de nuestras pieles guerreras,
cegadas febrilmente de amor sin tregua.
Luchando cuerpo a cuerpo, creando micropercusiones
cada que mis manos manchan de deseo
la frágil armadura de tus piernas.

La historia más corta jamás contada,
de nuestros corazones brindando al caos.
¿pues qué es amar, sino una forma armoniosa
de experimentar la odisea del caos?
La irreparable explosión de nuestras miradas cruzarse,
deseando que las almas tuvieran voces
para cantarnos eternamente al oído...

La historia de la ternura, de tu malicia y de tu llanto,
que son tan tuyas como mi ser,
entusiasmado por el hecho de saberte, y de saber
que no se gastan las palabras cuando tienen intención.
La historia, pues, sin demorar más en relatarte,
es que te amo, te amo demasiado...

23 de febrero de 2014

Out of order


Cuando, al caer la penumbra, mi mirada te persigue,
la espesa incógnita rasga mi nuca entera,
como si tu sola presencia se tradujera en látigo
para que los sentidos puedan comprender tu intensidad,
y sentir el delicioso golpe de tu ímpetu,
cantándole al viento,
en forma del suave roce de nuestras pieles,
en forma de feromonas
que llenan a borbotones mis pulmones...

Y luego las ideas vuelan
como luciérnagas rodeándote,
cada una guarda una pregunta
que cuestiona ferozmente tu naturaleza,
pues me niego rotundamente
a creer que eres humana...

Eres toda, toda, un instrumento de tortura,
incluyendo tu mirada y la forma de tus uñas,
tenaces, ágiles, deseosas de guerra,
si no entre fieras bestias, al menos sí entre mi carne.
Deseo tu dulce locura, deseo dulce venganza,
recurro a la increíble pasión que me inspiras,
remuevo tus brazos, que no pretenden dar tregua,
y se convierte tu hermoso rostro en la nueva amenaza...
el marron de tus ojos se impone sobre los míos,
no pretendes doblegarme, sino todo lo contrario:
juraría que deseas que soporte tu ternura,
que en mi pecho no exista sino locura abismal...
Siento tus labios trazando firmemente su objetivo,
escribiendo una y mil veces tu nombre en mi alma,
como si no fuera ya indeleble tu tinta,
como si pudiese acaso olvidar el sabor de tu saliva.
Es inutil, no puedo doblegarte con nada,
no puedes lograr tu objetivo si no deseas conseguirlo,
deseo luchar contigo, y deseo ser vencido.
Deseo morder tu cuello y beber de tu alma,
antes que lo hagas conmigo.
No puedes ser licántropa, pues la luna llena
no hace efecto en tus encantos femeninos.
Quiza seas Dama de la Noche, pues tienes su erotismo,
su pasión y su sed, pero no su propósito,
pues un vampiro viste piel blanca, carente de vida,
y de tí emana la vida, escurre a borbotones,
y eso explica el porqué deseo embriagarme,
perderme, ser homogéneo entre tus caricias.
No puedes ser fantasma, ni ser de ultratumba,
pues en ellos el frío es causa de agonía,
y un simple roce tuyo puede incendiar países.
Y no puedes ser humana, no lo cree mi alma,
aunque renieguen todo lo contrario mis sentidos,
aunque mi piel se estremezca al sentir tus labios
queriendome inmolar a base de tiernos besos,
aunque el encantador aroma que desprende tu pecho
me tiente a explorar el resto de tu cuerpo,
aunque tus cadenciosas formas bailen entre mis manos,
o sean éstas las que quieran de memoria aprenderte.
Mi cuerpo insiste, él está enamorado.
Pero no lo cree así mi empecinada alma.
No puedes amar algo efímero, no así,
no puedes amar tanto a ningún ser mortal.
Tienes algo, la huella perpetua,
la luz, el viento, ese extraño amuleto
que te concede andar entre nosotros,
andar entre mis sueños, de manera más longeva
de lo que tu expresión corpórea te concede.
Te amo tanto, y por eso dudo,
tremendamente, de tu naturaleza.
Porque no creo que te pueda amar tanto
tan sólo por tu humanidad...

24 de enero de 2014

Tierra de hadas (Umbra et Imago)

Hace mucho que no publico nada ajeno a mí en este espacio. Les comparto mi intento de traducción de esta hermosa pieza. 



La carta frente a mí, blanca, vacía,
que aún marca mi ser muy profundo.
Escribo sólo palabras vacías, 
nada le importa ya a mi mente.

¿Cuanto me gustaria pedírle
mil palabras para decir?
¿Cuantas veces fuí tonto, 
cuántas atraído por este silencio?

Mucho tiempo sin tener un cuento de hadas,
ninguna tierra donde vivan dragones...
Cierra los ojos, estoy muy cerca, 
que aún buscaremos los dos esas tierras, 

seamos los dos niños cada día,
tan felices, tan libres, sin reclamos, 
todos nuestros sueños se entretejen en una sola frase:
Te quiero... 

2 de enero de 2014

Vals para antes de dormir

Duerme... Cierra los ojos.
Oneiros está ahí, esperándote. 
Te mira mientras duermes, como padre amoroso, 
depositando en tu cabeza la semilla de la fantasía. 
No te asustes, no es nada malo, 
recuerda que las pesadillas son producto de nuestra energía.
Él sólo siembra la semilla. 
Protegiéndote de otros sueños y de tus mismas pesadillas. 
Duerme, siente su caricia
encima de tu cabello, 
tiene garras afiladas, pero ¿acaso te dan miedo?
Claro que no, porque ¿sabes? no están hechas para hacer daño.
Están hechas para tejer y desenredar tus pensamientos. 
Duerme, pequeña alma, duerme, 
que está enredado tu cerebro,
que las penas invaden furiosas hasta tu último aliento, 
pero todos somos mucho, mucho más fuertes que eso, 
y mientras duermes, sonríe, que también lo siente Oneiros. 

11 de diciembre de 2013

Penitencia voluntaria


Somos presos. Somos presos y quizá lo merecemos.
No en vano escribo este poema siendo tú y yo los protagonistas.
¿No lo ves, que en tí divago, que te pienso en exceso?
Que alguien, algún día, se dedicará a buscar culpables,
y de ninguna manera podré ser el único responsable,
que tu aroma de estrellas está aquí, y en todas partes.

Somos presos, y es muy tonto que ya no quieras que juguemos.
Siento tu fuerza en el cuello, pues tus labios no son todo ternura.
Trato torpemente de escribirte esto con estructura,
pero el sólo recordar el fino filo de tus ojos
penetrando los recovecos que yo mismo desconozco,
me recuerda que no hay ritmo que pueda contener tu verso,
que mis latidos son prosa al tenerte aquí, en mi pecho.

Somos presos del amor que pulula en los cuentos,
de caricias, feromonas, de canciones susurradas,
de nuestras almas amalgamadas, de la mas tierna mirada,
de morir entrelazados y de vivir en la nostalgia
cada vez que el mundo conspira y nos mantiene a la distancia.
pero si hay algo magnífico de esta penitencia voluntaria
es que aún somos presos de desear sentir al sol en nuestras caras...



25 de noviembre de 2013

Salud


Brindemos, la Luna, tu y yo.
Por el éxtasis de este whiskey.
Por las mangas de nuestros abrigos que cubren más que nuestras muñecas.
Por la noche exquisita.
Por el fulgor de tus ojos, que deslumbran los míos.

Brindemos, nosotros y el firmamento,
que nos ha permitido estar juntos hoy.
Por el delicioso calor tuyo en mi pecho.
Porque escuchas latir mi corazón.
Porque puedo respirarte y empalagarme
de dulzura maquiavélica, impetuosa y mordaz.

Brindemos, pues mi vida se extinguirá pronto.
No preguntes, es obvio, tu hambre es la culpable.
Brindemos por tu saliva recorriendo mi garganta,
por los besos que te robo, por tu mirada punzante,
tan punzante que es bello sentir su yugo en el alma.
Brindemos por la entrega, yo la otorgo y tu devoras.
Por este mal trueque, este juego de poderes,
donde yo tomo tu piel, tu aroma y tu encanto
y tu tomas mi energía, mi corazón y mi aliento,
hasta el último de ellos, hasta el vacío por completo.

Brindemos, porque de mí mismo ya no soy dueño.
Incluso aunque me negara, ahora te pertenezco.
Brindemos por el amor, insensato y egoísta,
que a pesar de todo, en nuestros vacilantes rostros,
tiene dibujada una implacable, implacable sonrisa...

21 de noviembre de 2013

Amor Muerto (Elizabeth Siddal)


pomea 

Nunca llores por un Amor muerto, 
Ya que rara vez el Amor es verdadero. 
Él cambia sus ropas del rojo al azul, 
Y del más brillante azul al rojo, 
El Amor ha nacido a una muerte temprana, 
Y su realidad es apenas un despojo. 

Entonces no ancles tu sonrisa 
En su pálido rostro descarnado, 
Para exhalar el más profundo de los suspiros. 
Las palabras justas en labios sinceros 
Pasarán, y sin dudas morirán; 
Y tu estarás solo, mi querido, 
Cuando se desaten los vientos invernales. 

Nunca lamentes aquello que no puede ser, 
Pues este Dios no regala dones. 
Si este pobre sueño de amor fuese nuestro, 
Entonces, querido, estaríamos en el Cielo, 
Pero aquí sólo hay campos muertos, 
Donde el verdadero amor jamás es cierto. 


Lo ví aquí.


12 de noviembre de 2013

Light my fire



Cuando las caricias dejaron de ser un simple juego
y se convirtieron en un lenguaje,
cuando mi sangre, magnetizada, desplegaba mis dedos
en un afán impetuoso de tocarte,
la cálida luz que anuncia el día tan sólo expiraba...
el ocaso me convirtió en tu predador.
Explotaré tu pecho al habitar en él,
llenándolo, invadiéndolo todo, como veneno,
arderán tus venas al estar tan cerca,
transpirarás te quieros en una larga tormenta.
Evaporarte, menester combustible,
evaporarte, pues soy fuego sin sueño.
Y tú, tan irresistiblemente viva,
no me extrañaría si en tu encanto me vuelvo eterno.
Tu cuerpo, siéntelo, ya es una humareda,
el ingrediente infaltable de este ritual blasfemo.
Es el amor, amor, tan controvertido,
que ejercerlo es delito, y el no hacerlo, un martirio.

29 de septiembre de 2013

Sobre los inmortales y sus deseos mortales

Me siento criminal, y te siento mi cómplice.

Mira, cómo nuestras pieles vibran al rozarse.

Las leyes y las normas se escribieron para nosotros, Madam.

Las leyes y las normas, apareciendo por generación espontánea,

sin ningún argumento válido, sin ninguna palabra coherente,

dispuestas en absoluto para que las rompamos.

Ven a mi lado y delinque con una sonrisa en la boca,

pues se que guardas muchas bajo ese rostro somnoliento.


Te siento instrumento de viento, y yo el percusionista.

Cada centímetro tuyo es un armónico distinto.

Es todo un arte saber combinar cada nota, en tu rostro, en tu espalda,

en las comisuras de las rodillas y en tus gratas mejillas.

Mis dedos están hechos para crear deliciosos temblores

que sólo tienen gracia al ejecutar tus sonidos.

No te resistas al designio del perfecto multiverso,

que también hay magia y belleza detrás de mis deseos.



Me siento señor del tiempo, y tú mi tesoro imposible.

¿Qué puede importarle lo eterno sobre aquello que no lo es,

a un ser ante el cual lo eterno es lo cotidiano?

En cambio eres frágil, eres tan hermosamente frágil,

que al paso de unos cuantos eones no te podré volver a ver...

Eres tú, aquí y ahora, lo que quiero hacer prevalecer.

Vuélvete eterna en mis brazos, te compartiré de mi inmortalidad.

Bebe fuerte, bebe hasta que la sed no exista más.

14 de septiembre de 2013

Quiero


Fundirme en tu piel como chocolate al microondas,
ser chocolate oscuro y pasearme en tu boca.
Bébeme de a poco, que tus venas sientan el calor,
que tu cuerpo no resienta de un golpe mi descordura.

Volverme loco cuando tus ojos miren los míos,
sea la locura tu pretexto, y también mi antídoto al olvido.
Que me siento cuerdo e invencible teniéndote cerca,
aunque lo notes, que necesitarás atarme una cuerda.

Adherir molecularmente tu mejilla a la mía,
pues no deseo jamás parar de decirte cosas lindas,
te escucho respirar y mi deseo, inevitable, se amotina.
Tu cabello quizá te estorba, a mí me cobija.

Arañarte la espalda, y que me hagas pagar,
pues hasta la más filosa de tus uñas tiene ternura...
Sentir cada instante de tu carne sobre mi carne,
pues has de saber que tu calor tiene un lenguaje,
y sus historias dejan en ridículo a las musas.