6 de agosto de 2021

Habitas entre tres mitologías

 

Cuando comencé a escalar, noté como el frío empezaba a hacer notar su presencia. Anunciándose a sí mismo, presagiando la dificultad de mi empresa. Presagiando las ganas de volver a la comodidad del fondo, Tan lleno de vida, y a su vez, tan vacío. 

Traigo a la espalda mi mejor escudo, y en mi costado mi más fuerte espada. Todo sería tan fácil si las dejara a un lado, caer, con suerte, que alguien las recoja. O que se pierdan para siempre, sin que nada importara. 

Pero un día, llegó, sin anunciarse. Solo haciéndose corpórea. Más ligera, más viva y más audaz que cualquier otra cosa que has visto. Ella, el Viento del este, podía ascender con más ímpetu, e incluso estilo. 

Cuando pasaba a mi lado, me acariciaba y me daba calor, parte inspiración, parte fuerza. Y parte presumida, porque esas caricias en el alma eran una demostración quirúrgica del porqué su imparable fuerza le ahorraban la necesidad de cargar con armas. Quizá, el Viento del este, era toda ella un arma. Un arma sentiente con el poder de tres o cuatro. 

Conozco la maldición de los de su especie. El ser tan vivaz vuelve inherente encontrase con más enemigos. Con más obstáculos. Se que sopla fuerte porque está preparada para eso. Sus batallas son mas épicas, y sus victorias más satisfactorias. Su precio es más alto, pero solo porque puede costearlo. 

Estoy más cerca de llegar a mi destino. Tengo un dragón que cazar. Descansando en la cima, esperando a por mi. Solo espero que el Viento del este, una vez más, me de una bocanada de luz, tan solo al pasar, solo para tener un extra de fuerza en los brazos, solo por si acaso. 

Y quien sabe, si algo como el Valhalla existe, cuando llegue el fin, no me dejaría de engalanar siendo destrozados yo y mi espada, de día, por su furia, y compartiendo ale y comiendo cabra asada de noche, entre grandes campeones, donde pertenece. 

24 de junio de 2021

Escudero

Cada vez que me tocas

Me hieres, pero no me haces daño

La carne se lacera, tan punible

Mi mirada quiere torcerse,

pero mi voluntad la fija en tí

Cada vez que eres, que tú eres

Dejo de ser sombra, y soy

Y toda agonía se para, en seco

Pues cuando abres tus garras aladas

Me siento en una armada de dos, 

Tú siendo el angel fulminante,

Yo el paladín preparando el terror

Caeré primero, pero importa poco

Porque cada vez que me tocas 

Recuerdo mi fuerza, y la misión

Estas tierras vastas llevarán tu nombre

Tal como en el pecho lo llevo yo

18 de junio de 2021

The day that I had Earth exposure

I looked away, missing the window

The whole night shook off, it shook me off

It was a heavy raining, backwards,

like sucking life right from the floor.


Didn´t want the breeze, missing the window,

it´s precious crystal to gymmick the feel,

the rain was splashing, I realy didn´t know,

I needed so muck a drink upon me


My spaceship´s lost, and I´m long gone,

I miss that whole nothing, to be free, to be numb

I miss not being human, but just a lone soul,

I miss that window that you just broke

Afraid of this freedom that was meant for me,

of the abysm that seems the ground touch,

feels like this jail just got so bigger, 

and my mind travels backwards, 

as the rain goes on

11 de abril de 2021

Softcore II

Estoy mal, debo estarlo, 

que lo menciono, 

pero jamás en queja,

jamás

Debo estarlo, 

que tus palabras laceran, 

tus intenciones someten,

y yo las busco, 

y te deseo tanto 

como al origen

de toda esa furia,

de la lascivia tuya,

pero sólo la que surge

de tu profunda maldad

Mi mente sólo quiere 

pertenecer a tu causa,

mi cuerpo sólo quiere 

ser instrumento, 

herramienta, humedad

Quiero no quererte,

no desear tus uñas

deshacer mis pensamientos

llegando hasta ellos

por medio de mi piel

Quiero no querer

tus palabras más tersas

que se hacen líquidas

y me desprenden de todo

lo que me hace ser hombre

y me exigen sumisión,

pero soy sujeto,

soy campo y soy Petri

de tan sólo la idea

de ser tu placer,

de sólo sentir cuando,

en tí, ya no soy yo

Pero quiero lo que quiero,

que me arrebates mi ser,

sentir sólo placer en tu placer,

sentir sólo calor

cuando, en tí o bajo ti, 

soy lo que sea,

juguete o jugador,

todo menos yo

25 de marzo de 2021

Softcore I

Eres un gusto costoso, audaz cosmonauta,

que cada que nuestras miradas cruzan, te llevas, sin permiso, 

borbotones de mi alma líquida,

y rellenas, como compensando, como aliviando, sin querer lograrlo, 

con sueños y perfumes de una melena de huracán. 

No culpes mis inhumanas intenciones de abrazar tu locura,

de acariciar tus ausencias que poseen mi corazón. 

que de todos modos, cuando vuelvas, si vuelves, arrasarás,

arrebatarás, y en tus manos lo tendrás todo, lo que no te dí,

lo que te deseo negar, si lo hay, 

y lo que te quiero dar, exponenciado. 

Son noches enteras de mi sueño, sonrisas hilarantes,

y estruendosos gustos privados, que no eran para tí,

y tienes en tu haber. Pequeños detalles que construyen

mucho de mí. 

Pero no soy más mío, aunque te lo arranque de los sueños,

aunque quisiera hacerlo. 

Susurros nocturnos me dicen, con voz helada, en cada visita, 

que mi alma da para eso y mucho más, sea bueno y sea malo,

en tanto los menesteres buenos sean partícipes de tí. 

19 de enero de 2021

La paciencia de un caminante

Mis pies siempre fueron firmes. Más lo son hoy que nunca. Media docena de hombres guerreros y cazadores podrían erigirse entre mis brazos y no caer, y no temblar. Pero mi destino no es cargar a tu especie. Mi destino es guardar las quebrantantes tierras del Norte, tan puras y blancas, llenas de la vida más esencial. 

Estas tierras, que se tiñen en colores por las tardes más oscuras y las noches más frías con los espíritus de nuestro Sol, son una de las entradas por las que los Dioses espíritus entran a vigilarnos, a tu especie, a los animales que sueles cazar, a nosotros mismos. 

Mis pies firmes, firmes y todo, eran tan hábiles que nunca marcaron la tierra ni la nieve que dejaba tras mi paso. Nadie necesitaba recordarme, ni a los míos jamás, porque estaba presente en todos lados. El orden temporal de nuestras vidas es millares de veces más largo que el del hombre más longevo que hayas conocido. 

Hoy, o quizá algunos años atrás, como si eso fuera relevante, decidí quedarme aquí, vigilante, entre los picos más altos. Algunos de ellos tu especie las ha escalado, y ha dejado sus estandartes sobre ellos, como símbolo de conquista. Como si un minúsculo ser pudiera conquistar a la Madre misma. Por supuesto, tus pequeñas victorias desaparecen con el paso del tiempo y del viento. Y yo lo veo todo, a lo lejos, con algo de asombro, pues sé lo que pasa al pie de las montañas, y lo que pasa más allá de los alguna vez ricos mares. 

No te miento, temo por mi existencia. Mi deber siempre ha sido guardarte y guardar a los animales de los más grandes males que han intentado atormentar estas tierras y las fronteras a lo largo de los siglos. Pero hoy te has vuelto tán hábil, tan fuerte, y sumado a la ambición que siempre te ha caracterizado, lo único realmente capaz de amenazarte eres tú mismo. Y yo, siendo aún tan fuerte, junto con los míos, somos tan pocos. 

He visto tus intentos por explorar más allá del aire respirable, mucho más alto que los picos más altos donde has depositado tus insignias. He visto cómo quemas el aire y el centro de la tierra, en tus máquinas escandalosas y veloces, para vencer la fuerza que nos mantiene adheridos al suelo, y he visto cómo vuelves, en júbilo, y a veces, en añicos. He visto cómo estas tierras, donde has extinguido la magia, ya no te bastan, y viajas muy lejos tratando de encontrar otras. 

Me pregunto si lo que buscas es conquista, expansión, o si fueras como yo, lo que buscas es magia. La magia que ya se ha perdido tras el hedor de tus máquinas y de tus basuras hechas de cosas que la Madre jamás habría creado para tu supervivencia, ni la mia, ni la de ningún ser en este mundo que pudiera recibir su amor. 

Si es magia lo que buscas, humano, te deseo mucha suerte. Porque toda la que está a la vista la has aniquilado. Y hoy, que ya no soy un caminante, sino más bien un tótem, no soy capaz de defenderte sin ella. Porque sin esa magia, has condenado mi existencia a ser un mero observador, esperando a que te autodestruyas, y la verdad es que te estimo, y me daría mucha pena reemerger, volver a andar estas tierras, e incluso visitar los verdes paisajes soleados, pero tapizados de tus huesos y máquinas. 

18 de enero de 2021

Quiero muchas cosas

Quiero transformarte en lo que realmente eres. No mejorarte, no hacerte menos. Sólo lo que eres. Porque, echando un vistazo, dentro de mí eres algo más grande que yo. Y en realidad, eres mi par. Quiero dejar de adorarte, y sólo amarte, para que mi devoción sea hacia lo que eres, y no a lo que proyectas. Quiero dejar de engalanarme en exclusiva de tus defectos, para tomar con firmeza también tus virtudes entre mis manos, y, si pudieras sentir lo que quiero ofrecerte, lo sientas en tu ser más puro e íntimo, y no sólo en la periferia de tu dulzura. Quiero dejar de defender tu corona, y en su lugar, acompañar tu espada, pues es lejos de la parafernalia y la pantalla donde la batalla es más honorable. Quiero beber de tí, primero las amargas lágrimas, hasta extinguirlas, y si lo logro, entonces trasladarme al fresco de tu piel, hasta que la temperatura haga que el más fuerte hierro se vuelva vapor y miel de dioses. Quiero disfrutar de tu voz martillando la estrategia y el método, destruyéndolas sin otro remedio, excepto el tuyo, reescribiendo las reglas del ser mismo. Y cada vez que tu pluma sangre el papel, destruyendo las capas de humanidad que te sobran, que algo de esa sangre toque mis labios, pues hay vida tan sólo en tu blandir, y porque no importa cuán vivo y recobrado me sienta cada anochecer, probarte nunca me sobra. 

8 de diciembre de 2020

Aquél del pelaje del cero absoluto



Yazco entre sombras que no conoces, y quizás no conocerás nunca, pequeña criatura. Refugios para carne de aquellos que comparten mi origen, palacios que albergan terrible soledad y frío para alguien como tú, pero son absoluto descanso para nosotros los infinitesimales. A veces, mientras cambio de posición para descansar mejor, mis garras rasgan y perforan las sombras. Les llamas estrellas, me parece. Me asomo a través de ellas, tan pequeñas, y puedo verte, y puedo verlos a todos ustedes. Serán inmortales, hermosos, recordados, no por sus acciones y logros, que son tan minúsculos. Sino porque yo los he capturado todos, con mi vista, y porque antes que termine el tiempo, yo seguiré maravillado, con esos munditos microscópicos, que bien podría destruir con un soplido, con un zarpazo, quemando y desintegrando las cuerdas que los tejen, que erróneamente ustedes llaman átomos. Pero no. No me son insignificantes, no como al resto de mis compañeros sin muerte. Encuentro placer en su limitada imaginación, que les hace pensar que el amor que pueden proferir a otros seres y elementos, es infinito per se. Así que en el final de estos tiempos, cuando la frágil membrana que separa tu mundo de mi pelaje sea al fin rota entre alguno de mis encuentros bélicos, llevaré todos tus destellos, los destellos de tus amigos y enemigos, todos en mi iris, y cuando vuelva a haber una guerra de las creaciones, porque la habrá, si mi ser corpóreo pereciera, ustedes permanecerán, siendo almas eternas, sin percibir los conflictos de mi pueblo, que por frívolos que me parezcan, son más allá de su entedimiento. Y esa gema vivirá más allá de todos los tiempos, la parte más hermosa de mi ser, custodiando lo más hermoso que he visto. Maten, mueran, reparen y construyan, criaturas, que lo suyo es apenas juego de novatos junto a las guerras en las que he servido. Que es su inocencia la que me inspira, comparada a la maldad de la experiencia que yo mismo porto al dejar de impresionarme con la supuesta majestuosidad de los míos.

6 de diciembre de 2020

Por si no lo es

No es que mi mundo de vueltas eternas, mientras mi mente está estática, procurando tu vista, anunciando mi deshaciente anhelo, buscando robarte el alma y comerla a versos. 

Tan sólo es el síntoma, la adicción obvia, que se vuelve incontrolable al haber probado el más mínimo bocado de tu pensamiento, que se extiende a tus venas, a tu carne, a tu piel. 

O lo es todo, todo a la vez, mientras el frío de la ignorancia me cobija, y el calor más sofocante te desnuda, y no es mi alma tan sólo, sino mi cuerpo entero, adoptando la forma y la figura tuyas, que quieren buscar paz, y luego guerra, mucha guerra, tras las estelas de tus yemas, tras las bengalas escandalosas entre tus muslos, donde quiero asesinar todo el silencio que existe, y hacerte mi instrumento de genocidio, donde toda la decencia y buen gusto que quedase en este mundo, todo, pereciera, tras nuestras fricciones. 

17 de agosto de 2020

Taro

Colocasia esculenta var. antiquorum 'Black Beauty' | Planta de oreja de  elefante, Plantas y Orejas de elefante

Cuando esta vida ya no tenga nada que mostrarme,

cuando ya no tenga yo nada que ofrecerle,

partiré, de un salto, hacia el multiverso,

para ser testigo del absoluto fin.

Llevaré música y poemas, memorias mortales

de cuando hiciste mi alma sentirse eterna,

aunque nuestros momentos fueran tan lejanos,

los pregonaré a lo largo de mi fina trayectoria,

donde el amor aún no ha sido conocido,

rasgando el universo, hiriéndolo de vida,

y cuando no haya más que compartir

los cubriré de la radiación de la nada

con una capa de fractálico terciopelo negro,

curtido de una colocasia esculenta.