15 de agosto de 2017

Arte simbiota

Esta gubia la hice a mano
Para saber quién de los dos
Será la obra, será el lienzo
Y quien será el perpetrador

No me mires,  te avergüenzo
Te resto imaginación
Extiende, inerte, la piel y el hueso
Dame forma y dame color

Date la vuelta, cede tu espalda
Que tus ojos tienen mas desdén
Hoy se lamer y se de plástica
Gritame más, te va muy bien

Mátame, pronto, que yo sigo,
La larga espera no es mi fuerte
Píntame de negro si te duele,
Píntate de rojo si me quieres

Somos estrellas hechas jirones
Cadáveres de almas insensibles
Mancha de rojo todo lo que puedas
Mancha todo mientras aún importe

8 de agosto de 2017

Ya había estado aquí. Tratando de simplificar todo aquello que siento cuando no tengo los ojos cerrados, la misma luz al fondo indicando la salida del trance, el mismo jade inyectando vitalidad en este negro tan negro,
Pero hoy es distinto. Una fracción del universo es distinta.
La que busca propósito para sí, supongo.
Y es que, estando en este sopor tan familiar, habitándolo tanto tiempo, nunca había caído en cuenta que el universo es cognosciente.
Y mejor aún, que tanto tiempo deseándole malaventuras han rendido frutos. Tampone sabe porqué está aquí.
Jamás le he deseado mal a nadie. Y mi excusa aquí es quizá que el universo no es alguien. Vive y siente, pero no es nadie. No tiene personalidad, no tiene voluntad ni destino.
Pero es justo ahí donde pretendo evolucionar. Tener un aliado por primera vez. O aliada. ¿El universo será femenino? Empiezo a creerlo. Tú sabes, por el encanto, el misterio, la mirada inocente y la planificación latente. En fin. Solo visualízalo. Ese ente enorme y sin rumbo, Igual que yo. Buscando respuestas por el mero afán de encontrarlas. Por auténtico amor al arte. Yo pongo la capacidad de asombro y ella la inmortalidad.
Nunca más volver a preocuparse por la corporalidad. El amor. Incluso la cordura del propio pensamiento. Alguien más se encarga ya. Hay cosas más relevantes para un ser independiente del espacio tiempo. Poder evocar a tus muertos y reanimarlos para qu beban te contigo, aunque te desagrade. Prescindir de la necesidad mundana de revivir muertos.
Llegar a casa y arrojar los soles con el resto. Esperar a que mueran y comerlos mientras son agujeros negros, mientras tienen substancia.
Reflexionar sobre comer soles murientes. Curioso que es todo lo que llenara la ausencia de aventuras por los próximos millones de años, en lo que otra civilización evoluciona suficiente como para salir a jugar al patio del cosmos.
Y gastar nuestros días viendo microorganismos nacer y morir. Todo el tiempo. A velocidades de ráfaga.
Empiezo a aburrirme.
Antes estaba tremendamente triste.
Ahora estoy aburrido. E igual de errático. El Unierso salió ganando, tiene mi imbecilidad y siempre hay algo que hacer con ella.
Yo solo soy inmortal, e impaciente.
Todo lo que quería hacer es ver el fin. Ver si volvía a empezar.
La eternidad es un poder poco responsable y si muy monótono.
Pero ya vi el día de mañana. Ya probé el sabor de las estrellas. Ya sobrepase las limitaciones del amor, de la vergüenza. De la enfermdad. De la cordura. Dejé de sonreír. Pero el universo ahora ríe como idiota. Esto no fue buena idea.
Mierda. Extrañare morir como una persona normal.

11 de mayo de 2017

Existes



Fuego en el vacío.
No hay alegorías. No hay leyes físicas
que lo moldeen. Sólo está ahí.
Fuego en el vacío.
Está vivo, pero se alimenta
de la nada. Se alimenta
de lo que no importa, de lo que no le importa.
Si lo sientes, cocinándote las venas,
eres vano, eres polvo.
Si lo ignoras, eres parte de la flama. Eres nada.
Es la moneda, ha elegido, antes siquiera
del salto, del cambio brusco. Suerte echada.
Eres polvo, o eres nada.
Si te quema, si te duele, si quisieras
estar al otro lado de la balanza,
notas la trazada diferencia
de los cabos inevitables,
ser tan poco, consumible,
o no importarte, estar en el todo,
y ser la nada.
Ser o sentir.
Háblame, fuego,
y si me ignoras, seamos uno.

25 de abril de 2017

Me apasiona la maldad.
Las historias, las fotografías. Los rostros en lágrimas y sangre.
El soñar horas enteras imaginando ser ese, o esos, perpetradores. Gracias,  tiranos y asesinos, por ser mi entretenimiento.
Por imaginar un mundo sin ustedes tan solo para darme cuenta que es imposible e indeseable. Por plantear la antiutopía. Por tematizar la literatura de mi interés.
Me encanta el sadismo humano. Respirarlo en las noticias. Las reacciones de los comensales cuando dan el primer bocado en la mañana, viendo las pantallas llenas de horror. Y aún así tan digerible. Tan poco sorprendente. La sangre derramada es irrelevante. Si no me duele, es irrelevante. Pero tú, Sí que impetuoso es tu andar en el mundo, Que mejor justificante que tu sed y hambre.
Me deleita el dolor. Ajeno, No vaya a pasarme eso un día. No tengo porque tolerarlo. Capaz y me gusta, y olvídate. Capaz y no me gusta, y peor. La gente buena nació para sufrir. Por eso prefiero ser malo. Pero nada mas poquito. La maldad del espectador. De lejitos, donde no salpique ni me manche ni me apeste.
Pero lo que mas me gusta de la sonada maldad, es que en realidad no me interesa. Pero igual leíste esto. Igual te identificaste.  Igual y eres malo. Pero nada mas tantito. A mi no me importa. Pero me gusta ver tu cara de no querer ser paria.
No te confundas. No me gusta lo corrupto. Tan solo ver como lo corrupto se hace tal.

Sin fé

Los cuerpos se van de las almas.
Quieren reunirse. Quieren ser uno.
Desdeñan las conciencias incompetentes.
En el tocar está la luz.
Se avecina una tormenta
Hecha de hilos y de retazos
Fractalicos, libidinosos,
Suplen carencias, lo cubren todo.
El agujero quedó sellado con
La tela de una araña terca,
Donde estabas ahora mora
Seductividad electrofonética
Sabor a balas y a carne expuesta
Y tres dedos tentados a palpar.
Cantemos figuras para poblar
En lo aburrido del infinito.
Que mas dan, al final de cuentas,
Unas cuantas mas blasfemias.
Pero deja que sean las voces
Las que tejan y sigan cosiendo.
O burlémonos de los espíritus
Mientras intentan crecer a rezos.

18 de febrero de 2017

Asoma la nariz. ¿Hueles azufre? Has descubierto no el infierno, sino absoluto desdén. Desdén por todo excepto por el desdén mismo, fascinante, extrovertido.  Cada paseo nocturno ha perdido la oscuridad. Ahora se puebla de nada. Los vientos se esfuerzan en traer bugambilias de otras tierras, de otros cuentos. Y llegan aquí, a nosotros, infragantes,  sin valor ni destino. La Luna se esmera en recordarte las estrellas que no están a la vista, todos esos fantasmas que no serán recordados. Pero la suerte está echada.  No hay heridas. No hay poesía.
Sólo hay desdén.
Soy amante sólo por serlo. Sigo en pie para asomarme por encima de todo, a dabiendas que no hay nada del otro lado, no hay nada de este lado. No hay ni una mierda. Masco una menta del jardín, y una cucharada de miel. No hay placer. No hay frescura. No siento. No recuerdo. No recuerdo nada.
Sólo el desdén.
De cuando acá me ocupo de los conceptos mismos más que lo que significan? Que significa este efecto de cuarta pared? Es como si sólo me importará aquello que le da significado a la materia y al pensamiento. Semántica y sintaxis, luego autodefinidas.
Y mucho desdén.
Pero hoy caigo cuenta que no estoy sólo.
Porque leíste esto. Ya te jodiste. Sientes ahora un dejo de lo mismo. Porque no sembre una idea. Esa ya la viste en tu camino aquí. apesta al azufre.