11 de mayo de 2017

Existes



Fuego en el vacío.
No hay alegorías. No hay leyes físicas
que lo moldeen. Sólo está ahí.
Fuego en el vacío.
Está vivo, pero se alimenta
de la nada. Se alimenta
de lo que no importa, de lo que no le importa.
Si lo sientes, cocinándote las venas,
eres vano, eres polvo.
Si lo ignoras, eres parte de la flama. Eres nada.
Es la moneda, ha elegido, antes siquiera
del salto, del cambio brusco. Suerte echada.
Eres polvo, o eres nada.
Si te quema, si te duele, si quisieras
estar al otro lado de la balanza,
notas la trazada diferencia
de los cabos inevitables,
ser tan poco, consumible,
o no importarte, estar en el todo,
y ser la nada.
Ser o sentir.
Háblame, fuego,
y si me ignoras, seamos uno.

25 de abril de 2017

Me apasiona la maldad.
Las historias, las fotografías. Los rostros en lágrimas y sangre.
El soñar horas enteras imaginando ser ese, o esos, perpetradores. Gracias,  tiranos y asesinos, por ser mi entretenimiento.
Por imaginar un mundo sin ustedes tan solo para darme cuenta que es imposible e indeseable. Por plantear la antiutopía. Por tematizar la literatura de mi interés.
Me encanta el sadismo humano. Respirarlo en las noticias. Las reacciones de los comensales cuando dan el primer bocado en la mañana, viendo las pantallas llenas de horror. Y aún así tan digerible. Tan poco sorprendente. La sangre derramada es irrelevante. Si no me duele, es irrelevante. Pero tú, Sí que impetuoso es tu andar en el mundo, Que mejor justificante que tu sed y hambre.
Me deleita el dolor. Ajeno, No vaya a pasarme eso un día. No tengo porque tolerarlo. Capaz y me gusta, y olvídate. Capaz y no me gusta, y peor. La gente buena nació para sufrir. Por eso prefiero ser malo. Pero nada mas poquito. La maldad del espectador. De lejitos, donde no salpique ni me manche ni me apeste.
Pero lo que mas me gusta de la sonada maldad, es que en realidad no me interesa. Pero igual leíste esto. Igual te identificaste.  Igual y eres malo. Pero nada mas tantito. A mi no me importa. Pero me gusta ver tu cara de no querer ser paria.
No te confundas. No me gusta lo corrupto. Tan solo ver como lo corrupto se hace tal.

Sin fé

Los cuerpos se van de las almas.
Quieren reunirse. Quieren ser uno.
Desdeñan las conciencias incompetentes.
En el tocar está la luz.
Se avecina una tormenta
Hecha de hilos y de retazos
Fractalicos, libidinosos,
Suplen carencias, lo cubren todo.
El agujero quedó sellado con
La tela de una araña terca,
Donde estabas ahora mora
Seductividad electrofonética
Sabor a balas y a carne expuesta
Y tres dedos tentados a palpar.
Cantemos figuras para poblar
En lo aburrido del infinito.
Que mas dan, al final de cuentas,
Unas cuantas mas blasfemias.
Pero deja que sean las voces
Las que tejan y sigan cosiendo.
O burlémonos de los espíritus
Mientras intentan crecer a rezos.

18 de febrero de 2017

Asoma la nariz. ¿Hueles azufre? Has descubierto no el infierno, sino absoluto desdén. Desdén por todo excepto por el desdén mismo, fascinante, extrovertido.  Cada paseo nocturno ha perdido la oscuridad. Ahora se puebla de nada. Los vientos se esfuerzan en traer bugambilias de otras tierras, de otros cuentos. Y llegan aquí, a nosotros, infragantes,  sin valor ni destino. La Luna se esmera en recordarte las estrellas que no están a la vista, todos esos fantasmas que no serán recordados. Pero la suerte está echada.  No hay heridas. No hay poesía.
Sólo hay desdén.
Soy amante sólo por serlo. Sigo en pie para asomarme por encima de todo, a dabiendas que no hay nada del otro lado, no hay nada de este lado. No hay ni una mierda. Masco una menta del jardín, y una cucharada de miel. No hay placer. No hay frescura. No siento. No recuerdo. No recuerdo nada.
Sólo el desdén.
De cuando acá me ocupo de los conceptos mismos más que lo que significan? Que significa este efecto de cuarta pared? Es como si sólo me importará aquello que le da significado a la materia y al pensamiento. Semántica y sintaxis, luego autodefinidas.
Y mucho desdén.
Pero hoy caigo cuenta que no estoy sólo.
Porque leíste esto. Ya te jodiste. Sientes ahora un dejo de lo mismo. Porque no sembre una idea. Esa ya la viste en tu camino aquí. apesta al azufre.