10 de abril de 2013

sin(tau)


En el infierno dicen que arder debo
por atreverme siquiera a mirarte,
no es que sepa mirarte de otra manera,
la lascivia y la ternura amalgamadas.
No es que quiera siquiera intentarlo,
evitar la respiración entrecortada...
pues si yo, para tí, soy pecado,
quiero ser pecador contigo.

Puedo sentir hasta aquí el terciopelo
de tu sangre levitando por tu cuerpo,
que te enruta en multiversos cuando sube,
entre rayos gamma y sueños deliciosos,
y te somete brutalmente en tu vientre,
y en tus pupilas dilatadas me pierdes...
y es que ser tu pecado es excusa perfecta
para ser pecador contigo.

Quiero saber porqué te empeñas tanto
en lastimarme en cuerpo y alma, tan armónica,
porqué una simple petición tan bizarra
se convierte en una apasionada urgencia.
Eres pecado, pues algo tan hermoso
no me la creo, no puedo sentirlo tan... mío.
Dime, mein liebe, que soy tu pecado,
y seré gustoso un pecador. Contigo.

18 de marzo de 2013

Almendra




Te has preguntado, princesa mía, 
porqué las noches de marzo empiezan a ser tan cambiantes,
las pares y terciadas, que gustan de crear de tus lágrimas cristales,
y el resto, que hasta tu piel se atreve a fundir...
Es la Luna, cruel e inconstante, que ha posado sus ojos
en nuestros pechos palpitantes, y nuestras miradas diluidas
una en la otra, como si mezclándose
la eternidad no fuera mas que una amenaza descartable... 
Es la Luna fúrica, mein liebe, que supura envidia, 
pues he encontrado en tí la luz más tersa, más tibia, 
pues supone con acierto que mis versos no serán ya suyos, 
y eres tú quien hace que mi mano teja un poco de poesía... 

Te has preguntado, princesa mía, 
porqué busco tanto ahora tus ojos almendrados, 
porqué en mis besos hay desespero, y entre mis brazos te aferro
como si tu cuerpo fuese evaporándose, yéndose de mí entre los vientos.
Es la Luna, esa maldita luna, que nos quiere ver extintos.
Es propio del dolor del alma desear que aquello que no es tuyo
perezca eternamente en las fauces del olvido.
Por eso te pido, mein liebe, que seamos nosotros quienes expiremos,
entre los vientos del norte y nuestros labios magnéticos, 
arder mi cuerpo sobre el tuyo, el camuflaje perfecto, 
donde no exista haz de luz alguno que no sea el de tu aliento, 
que lo real se tergiverse, y tu calor, que sea eterno... 



5 de marzo de 2013

Unfinished

Your spell last a lifetime
It's over now, but dead people can also feel pain
I could blow up this planet
Yet it won't be destroyed that well
If only I could neutralize your eyes, I'd show you that outrageous gift
Just to let you know I'm stronger than you
And maybe you can't harm me no more

Suck my life, scratch it away
Left inside me no inspiration
Now I am voiceless, the button's pressed
But the magic has gone far away
Suck my life, kill me harder
Maybe my soul's your deprivation...

28 de febrero de 2013

En nombre de...


Una vieja botella de vodka guardada, lejos de mi propio alcance. Mi vodka fetiche que dispuse para situaciones especiales.

En nombre tuyo es este trago, moi cherie. En nombre del sabor oscular eterno, de la pasión desmedida, del letargo en mi alma y la cura que hallé en él. En nombre del ardor de tus uñas en mis cuerpo, de los juegos de manos tan eróticos de tan solo mencionarlos. De todo el desahogo que ningún alcohol ni ninguna hierba podrán desatar jamás.

Te dedico este trago, que me envenena tanto como tus ojos. Aquellos ojos que no anhelo, pero en los que aún me pierdo. Quizá lo segundo es consecuencia de lo primero. Quizá, porque es algo que no he pedido, que no he buscado, y me da la bofetada decisiva, la que me hace preguntarme qué demonios espero para perderme en las llamas contigo.

A tí este licor tan mainstream, tódo el que queda de él. Al infalible hecho de que en cuerpo eres todo lo que deseo, y en alma eres todo lo contrario. Al afán de creer que la redención está en desvivirse en aquello que es contrario a uno mismo, cuando la pasión es pasión, y es inmutable, y sólo el amor es capaz de cambiar. A la curiosa paradoja de que el amor se da sin esperar cambios, pero hace cambios per se.

A tí, moi cherie, pues el ser impetuoso de modo bestial es imperativo en mi haber. Pero tu no eres una bestia. No se si decir "sin embargo" o "además", pero eres lo mejor que me ha pasado en toda mi vida. Y a estas alturas, no creo que nada sea capaz de cambiarlo.

21 de febrero de 2013

Copro


La poesia es mierda cerebral.
Todo el que escribe poesia es como si cagara en un libro o un blog.
Son las sobras de nuestros dolores y placeres,
no los dolores y placeres en sí.
Sabemos cuánto sufre o goza el poeta en base al sabor de su mierda.

5 de febrero de 2013

¿Estás enfrente, pero donde estás?

Vengo de una tierra tan lejana. Y estoy de nuevo aqui, el que siempre crei mi hogar. Supongo que deja de serlo cuando has dado la vuelta al mundo en linea recta...

Y los mares se convierten en pisables, esperando ansiosos por mojar tus dedos, de tus pies cansados. Y las arenas de los desiertos, ricas en sílice, se deleitan rasgando la sensible dermis... La piel del rostro se hace quebradiza, y tu ceño fruncido por la ya molesta luz solar no contribuye en nada.

El alma rejuvenece, pues. Pero el cuerpo es el que paga el precio...

Maldita sea la hora que descubri la libertad. A partir de ese momento, empecé a crecer al reves, sin consistencia ni concordancia. El alma joven que pesa de aventura, y el cuerpo marchito que se jacta de energía. Contradictorio y nulificante, concuerda y se ajusta perfecto. Pero no está bien, no lo está.

Y ahora, que estoy tan cerca tuyo, introduciendo impetuoso tus aires en mis pulmones, inundándome de tí, que puedo saborear tus manjares y atreverme a cometer suicidio de tanta emoción, ahora que puedo sentir el fulgor de tus recovecos en mis ojos, tan electrificantes que serías el terror de los vampiros... Ahora, que no se si eres un lugar o una persona, una aventura o un destino... Ya no importa.

Porque eres tan idéntica a lo que recuerdo cuando partí, que juraría que fuiste tú quien atravesó todos esas mareas de luna creciente.

Empero, me siento tan lejos... Tan lejos de donde quiero estar, cerca tuyo. Porque no soy de aquí, y no soy de ningún lugar.

10 de enero de 2013

Muerto amante




Muerto andante soy,
carente de toda humanidad. 
Me aferro a algo que no me pertenece, 
me extraña seguir pensando por voluntad propia. 
De sombras y recuerdos me alimento, 
ya que otras sangres no me han llenado.
Es absurdo sentir que comes, pero no te alimentas. 
Y tú ahí, rondando diurna, 
tan impetuosa tras el gran telón de tu fachada, 
pretendes odiar lo que se mueve, pero en el fondo
te odias a ti misma con tanta convicción. 
Muerto andante soy, 
pues no te siento en vida. 
Deseo que mi amada Muerte me tome ya, 
pues amarte a tí y a la Muerte es felonía, 
pues tu aliento me aferra a este plano 
que tiene fecha de caducidad, 
pues tú no sabes si beber de mi sangre
o tirarla gentilmente al mar, 
mientras que ella beberá complacida,
beberá hasta el fondo sin parar.
Esta fría noche llena de romanticismo
me canta la impetuosa canción de los amantes. 
Y es que su voz reconforta mi alma, 
pero la tuya me embelesa más...

... y el viento sopla contra nuestros rostros.
Las estalactitas y estalacmitas se forman con el dolor de tiempos pasados,
cristalizándose en formaciones convergentes... pero no todo es tan malo, ya que nos es imposible tocarlas y herirnos con ellas con estas manos tan... humanas...
... y no se me ocurre otra cosa, mas que besarte.
Y de nuevo te llevas un gran pedazo de mí en ese beso.
Yo te robo un poco de dignidad, pero tu te llevas mi carne y mi alma, con esa rebeldía tan inusual en cualquier otra persona menos en tí.

Y recuerdo entonces porqué te sigo amando.

Miro tu piel, tus ojos, siguen tan vivos... mi pequeña luciérnaga, una vez más has iluminado un pequeño sendero que me lleva hacia donde quiero. Desearía tanto, en serio, tanto, que fueras inmortal...
... pero me has herido, como es usual, como es debido. Darte parte de mi ser, voluntaria o involuntariamente, sigue siendo doloroso. Mírame, mis labios sangran.

Y aunque esa sangre sale de mis entrañas, puedes afirmar con toda seguridad que sabe a tí, y que a tí te pertenece.

27 de diciembre de 2012

¿Como se llamo la obra?



Eones han pasado, mi alma
anhela tu regazo, que alguna vez
apartó mis pensamientos burdos
del mundo invariablemente profano.
Eones han pasado, mi vida,
alejado de ti por mareas
que quisimos recorrer,
una ínfima esperanza que esas mareas
nos reencontraran otra vez,
acechando mi albedrío,
al filo de la espada, esclavo,
obligándolo a amarte...
y la espada ha rasgado,
un hilo de vida cae, ardiendo
al contacto con el aire
que respiras en mi rostro,
y me inflama, y me envenena,
y no se hacer otra cosa
que bendecir este mal, tan humano,
tan fuera de mí,
el mal que el poeta
le llama agonía.
Agonía de no saber
si tu ser está con bien,
agonía de no saber
si tus labios beben de otro,
o aún profieren anhelo por los míos,
agonía de no tener tu calor
confortando mi estrepitoso invierno,
de no escuchar tu voz
contándome historias tiernas,
describiendo el mundo tras tus ojos,
donde suena tan hermoso.
Agonia de saber que existes,
que respiras, que embelesas,
pues estés o no a mi lado
me parece que la vida misma no ríe y no canta
sin comprobar tu existencia...
Agonía tras bambalinas,
bajo un semblante sereno,
taquicardias zuzurrantes,
pues mi músculo cardiaco
requiere tu sincronía...
agonía de no poder gritar
cuánto deseo pertenecerte,
ser dulzura en tu vida.

Discordia




Eres un poema de amor pasional, desesperado y solemne. Tus ojos son, cada uno, un universo inconsistente, maquiavélico, perpetuo y ondulante, en constante discordia. ¿Pero que es un hermoso poema si no tiene discordia?