7 de julio de 2013

Te conozco




El agua es ácida al contacto con los ojos.
Agradezco al cielo que llore por mí.
Pecho de talco, no de piedra, se desquebraja muy despacio
al soplo del efecto mariposa de tus pestañas. 
Deseo, deseo, deseo morir. 

Manjares en el frente mío, me seducen sin tregua.
Es el vino y es el sexo quienes recurren a mí. 
No es que sea un insensible, es que no bastan
ni siquiera en una dosis de exceso y frenesí.
Deseo, deseo, deseo morir. 

Alguna vez vi su cara, si es que consta de alguna.
No es tan dulce, ni tan dura, tan sólo ávida de ser. 
En sus brazos ya he estado y no le tengo más miedo,
y este egoísmo absurdo desea que esté junto a mí.
Deseo, deseo, deseo morir. 

Llueve a pipas en estas tierras, tan sedientas de vigor.
Las cosechas suplicaban y su voz se escuchó. 
Luchando tanto por la vida, y yo contemplando en desdén, 
pues su alterego es mi anhelo, y si no está, les he de mentir,
pues hoy deseo, la deseo, deseo morir. 


14 de junio de 2013

Pero cuantos peros


Dicen que no debes refugiarte en la desesperación,
Patrañas de autoayuda cuando el desespero tiene forma,
tiene aroma y tiene calor de mujer.
Eres desespero fortuito, aliciente del encanto,
mi desespero pues tu bello cuerpo no será capaz de saciarme.
Tus labios no me bastan, no son bastante carnosos.
Tu figura no es lo suficientemente seductora
para mis manos maquiavélicas,
para mi pecho refugiándote.
No, tu cuerpo nunca ha sido suficiente.
Cada vez que te veo, es tu ímpetu pulsante
el que anhela mi intelecto,
tus ideas descarnadas son mi objeto de deseo.
Tus ojos, predicando el fin de los universos,
mis ojos desean besar tus ojos de daga,
mis ojos son carne, tus ojos son hojas,
fundirnos los ojos en un asesinato amoroso.
Escucha, que el silencio al fin ha adquirido ritmo.
Haces música vibrante en mi músculo cardíaco.
Haré las percusiones, tú esmera las notas dulces,
pues se te da excelente ser intérprete casual.
No, tu cuerpo no me basta, es demasiado sensual.
La carne siempre responde al estímulo adecuado,
pero enamorarse no es la causa nunca del estímulo adecuado,
sino el ergo, la consecuencia de querer compenetrarme,
empaparme de tus sueños, ser parte de ellos,
ser leche descremada, café y un poco de hielo,
degustar de tu saliva luego de sentir tu música,
de saber que tu sonrisa es el espasmo del veneno...

14 de mayo de 2013

Susurra

Hoy eres tan noche. Tan noche. Respiras frío, tu tacto es seco. Tan, tan noche. ¿Donde esta ese calor que me ilusiona, esas ganas de seguir respirando? esas ganas de seguir mirando... Donde, si tus ojos no son más ojos, sino huecos donde solía haber desencanto, ahora sólo son receptáculos de luz...
Eres tan noche, pecado sin furia. Mi cuerpo te extraña. Debo sentirte. Debo encontrar tu culpa, pues esa eres tú. Esta culpa, muy mía, me pertenece. Me perteneces. Lo se porque me haces falta. Así te siento. Eres noche, la mía noche. Sé mi noche, y sé cálida. Regresa, y congelame el alma. Quita el calor de mi ser, que el calor no se apaga, sólo se mueve, y deseo que sea tuyo. Ser de la noche.

7 de mayo de 2013


Duéleme, duéleme un poco más, llorar tus ausencias breves.
Que cada vez que beba del café de tus ojos las endorfinas me eleven,
me inciten a amarte,
y mantengan mi cuerpo despierto
hasta nuestro próximo amanecer...

Quémame, quémame toda la garganta, tu saliva de cianuro.
En tu boca me enveneno, siniestra, la hechura de tus besos,
tan artesanales,
la pasión y la ternura a la vieja usanza,
la única que me llena.

Mátame, mata este grosero cuerpo, que esta lascivia no es natural,
que quererte tanto y tan profundo en alma y carne debería ser prohibido,
que alguna vez te creí prohibida y aún hoy me desconciertas,
que aún perdiendo la vida, gota a gota,
el contraste de las sombras con tus ojos es impetuoso,
y deseo ser de tus ojos un prisionero fractal...

...

Y cuando esté caído, yaciendo en el recinto de tu crimen,
te encuentre a mi lado, pues tú también habrás perecido.
Perpetradora puntual, actuar también es tu castigo,
caeremos juntos, lentamente, donde la luz no tiene destino.
La vida se nos va, de nuestros cuerpos, lentamente,
pero en las almas el fulgor cuartea todos los vértices...
Quiero llevarte a esta utopía que en mi pecho has cultivado,
hacerte testigo activa de una pasión desmedida,
y hacerte pagar en mis brazos, en mis oídos tus dulces súplicas,
te sacaré el aliento incesante, tan delicioso como la vida misma.

Y mientras tu me matas por los ojos,
yo te mataré por la boca... 

10 de abril de 2013

sin(tau)


En el infierno dicen que arder debo
por atreverme siquiera a mirarte,
no es que sepa mirarte de otra manera,
la lascivia y la ternura amalgamadas.
No es que quiera siquiera intentarlo,
evitar la respiración entrecortada...
pues si yo, para tí, soy pecado,
quiero ser pecador contigo.

Puedo sentir hasta aquí el terciopelo
de tu sangre levitando por tu cuerpo,
que te enruta en multiversos cuando sube,
entre rayos gamma y sueños deliciosos,
y te somete brutalmente en tu vientre,
y en tus pupilas dilatadas me pierdes...
y es que ser tu pecado es excusa perfecta
para ser pecador contigo.

Quiero saber porqué te empeñas tanto
en lastimarme en cuerpo y alma, tan armónica,
porqué una simple petición tan bizarra
se convierte en una apasionada urgencia.
Eres pecado, pues algo tan hermoso
no me la creo, no puedo sentirlo tan... mío.
Dime, mein liebe, que soy tu pecado,
y seré gustoso un pecador. Contigo.

18 de marzo de 2013

Almendra




Te has preguntado, princesa mía, 
porqué las noches de marzo empiezan a ser tan cambiantes,
las pares y terciadas, que gustan de crear de tus lágrimas cristales,
y el resto, que hasta tu piel se atreve a fundir...
Es la Luna, cruel e inconstante, que ha posado sus ojos
en nuestros pechos palpitantes, y nuestras miradas diluidas
una en la otra, como si mezclándose
la eternidad no fuera mas que una amenaza descartable... 
Es la Luna fúrica, mein liebe, que supura envidia, 
pues he encontrado en tí la luz más tersa, más tibia, 
pues supone con acierto que mis versos no serán ya suyos, 
y eres tú quien hace que mi mano teja un poco de poesía... 

Te has preguntado, princesa mía, 
porqué busco tanto ahora tus ojos almendrados, 
porqué en mis besos hay desespero, y entre mis brazos te aferro
como si tu cuerpo fuese evaporándose, yéndose de mí entre los vientos.
Es la Luna, esa maldita luna, que nos quiere ver extintos.
Es propio del dolor del alma desear que aquello que no es tuyo
perezca eternamente en las fauces del olvido.
Por eso te pido, mein liebe, que seamos nosotros quienes expiremos,
entre los vientos del norte y nuestros labios magnéticos, 
arder mi cuerpo sobre el tuyo, el camuflaje perfecto, 
donde no exista haz de luz alguno que no sea el de tu aliento, 
que lo real se tergiverse, y tu calor, que sea eterno... 



5 de marzo de 2013

Unfinished

Your spell last a lifetime
It's over now, but dead people can also feel pain
I could blow up this planet
Yet it won't be destroyed that well
If only I could neutralize your eyes, I'd show you that outrageous gift
Just to let you know I'm stronger than you
And maybe you can't harm me no more

Suck my life, scratch it away
Left inside me no inspiration
Now I am voiceless, the button's pressed
But the magic has gone far away
Suck my life, kill me harder
Maybe my soul's your deprivation...

28 de febrero de 2013

En nombre de...


Una vieja botella de vodka guardada, lejos de mi propio alcance. Mi vodka fetiche que dispuse para situaciones especiales.

En nombre tuyo es este trago, moi cherie. En nombre del sabor oscular eterno, de la pasión desmedida, del letargo en mi alma y la cura que hallé en él. En nombre del ardor de tus uñas en mis cuerpo, de los juegos de manos tan eróticos de tan solo mencionarlos. De todo el desahogo que ningún alcohol ni ninguna hierba podrán desatar jamás.

Te dedico este trago, que me envenena tanto como tus ojos. Aquellos ojos que no anhelo, pero en los que aún me pierdo. Quizá lo segundo es consecuencia de lo primero. Quizá, porque es algo que no he pedido, que no he buscado, y me da la bofetada decisiva, la que me hace preguntarme qué demonios espero para perderme en las llamas contigo.

A tí este licor tan mainstream, tódo el que queda de él. Al infalible hecho de que en cuerpo eres todo lo que deseo, y en alma eres todo lo contrario. Al afán de creer que la redención está en desvivirse en aquello que es contrario a uno mismo, cuando la pasión es pasión, y es inmutable, y sólo el amor es capaz de cambiar. A la curiosa paradoja de que el amor se da sin esperar cambios, pero hace cambios per se.

A tí, moi cherie, pues el ser impetuoso de modo bestial es imperativo en mi haber. Pero tu no eres una bestia. No se si decir "sin embargo" o "además", pero eres lo mejor que me ha pasado en toda mi vida. Y a estas alturas, no creo que nada sea capaz de cambiarlo.

21 de febrero de 2013

Copro


La poesia es mierda cerebral.
Todo el que escribe poesia es como si cagara en un libro o un blog.
Son las sobras de nuestros dolores y placeres,
no los dolores y placeres en sí.
Sabemos cuánto sufre o goza el poeta en base al sabor de su mierda.

5 de febrero de 2013

¿Estás enfrente, pero donde estás?

Vengo de una tierra tan lejana. Y estoy de nuevo aqui, el que siempre crei mi hogar. Supongo que deja de serlo cuando has dado la vuelta al mundo en linea recta...

Y los mares se convierten en pisables, esperando ansiosos por mojar tus dedos, de tus pies cansados. Y las arenas de los desiertos, ricas en sílice, se deleitan rasgando la sensible dermis... La piel del rostro se hace quebradiza, y tu ceño fruncido por la ya molesta luz solar no contribuye en nada.

El alma rejuvenece, pues. Pero el cuerpo es el que paga el precio...

Maldita sea la hora que descubri la libertad. A partir de ese momento, empecé a crecer al reves, sin consistencia ni concordancia. El alma joven que pesa de aventura, y el cuerpo marchito que se jacta de energía. Contradictorio y nulificante, concuerda y se ajusta perfecto. Pero no está bien, no lo está.

Y ahora, que estoy tan cerca tuyo, introduciendo impetuoso tus aires en mis pulmones, inundándome de tí, que puedo saborear tus manjares y atreverme a cometer suicidio de tanta emoción, ahora que puedo sentir el fulgor de tus recovecos en mis ojos, tan electrificantes que serías el terror de los vampiros... Ahora, que no se si eres un lugar o una persona, una aventura o un destino... Ya no importa.

Porque eres tan idéntica a lo que recuerdo cuando partí, que juraría que fuiste tú quien atravesó todos esas mareas de luna creciente.

Empero, me siento tan lejos... Tan lejos de donde quiero estar, cerca tuyo. Porque no soy de aquí, y no soy de ningún lugar.