28 de septiembre de 2026

De donde vengo


De donde vengo, no traigo pies que me duelan, ni suelo que los hiera. 

Solo soy éter que puede elegir a donde flotar. Y elegí venir a verte, 

antes de disiparme, solo lo justo para adornar tus sueños, 

cubrirlos de buenos deseos, por mucho o poco que mis deseos valgan. 

De donde vengo, las buenas noches son un recurso invaluable, 

y te prometo mi mejor esfuerzo para concederte una de esas. 

Solo soy niebla, que no tiene más labios para besar. Pero quiero besarte, 

suave y brevemente en la frente, para no congelar tus ideas,

pero recordarte que eres, que hay belleza en tí, a la luz y tras tu sombra, 

y hacerte saber que de donde vengo, donde sólo hay vastedad, 

guardé un poco de calor, sólo para tí, para que recuerdes 

que en mí, y aquí, tú eres,

y cuando la nada nos abrace a ambos, o tengamos ojos para admirarnos, 

ambos seremos, sólo seremos...

Y aunque me olvides por completo, el ser contigo, sobre todo de donde vengo, 

es el más grande privilegio.